Deseo
Pasa
junto a la noche centellante deseo.
En ti admiro la profusa
Inocencia de la aurora.
Como el belfo sediento
Tiemblas desnudo, así
Las migraciones de la vida
Junto al foz de tu divina marejada
Aislado por tus corrientes
Temo por mi lacerado
De cintura desnuda, golfo donde se quiebran
Tus olas más agudas.
Tú,
deseo, tiñes la muerte de azul.
Irrevocable es tu vocación
Como el parloteo del mirlo.
Tiempos hay
En que no escucho
El oscuro fluir de tus cisternas,
Pero como la aurora
Tú vuelves, y tiemblo como él
Acantilado del golfo donde abismas
Tus diademas salvajes.
Pasa junto a éste turbado, centauro de ojos agudos como el
crepúsculo.
Fosco mar donde ocultan las ostras
Sus parpadeos de ciego.
Pasa junto a mí, centellante.
A pesar de todo
Conturbado el vuelo del abejorro
En el Estío,
Siento como los dioses
Acuden a mi ayuda. |