Una caracterización de las nutrientes de la poética de Oscar Portela
Por Rolando Costa Picazo
Apremia decir que he leído con placer y emoción tu último libro.
Ante todo debo agradecerte que me lo hayas enviado, y muchísimo más, que me hayas dedicado un profundo, dolorido y quizás esperado poema.
Todo el poemario revela la segura y estremecida madurez de un gran poeta. Tu poesía posee gran hondura filosófica, a la que se le aúna una apasionada vena emotiva, lo que cumple con el riguroso reclamo de T.S. Eliot de sobreponerse a esa disociación de sensibilidad que en un momento de la historia literaria asestó un golpe terrible a la poesía al hacer que el poeta piense o sienta por momentos, pero no a la vez.
Me deleitan metáforas como “la clausura de la melancolía", “la solapada memoria", o “la frente del lenguaje"; apotegmas que resumen una verdad profunda, como:
“La muerte es dispersión / de los límites"; el fraseo preciso de “un pobre estar aquí".
Me he extasiado ante la escueta sencillez de poemas que horadan con su constante presencia: el olvido y la memoria, la muerte, la soledad, el dolor, la añoranza, el sorpresivo surgimiento del amor.
Es indudable la unidad del poemario en el sostenido canto, susurro o denuncia de la voz poética, pero asombrosa la variedad de matices y tonos: furia en “Odio", desgarramiento en “El Padre", confesión en “Resurrección’, aunque en realidad todo el libro constituye una autobiografía: patentes quedan tus predilecciones y temores, tu sufrimiento y tu gran lirismo, que vuelve a profundizar sus búsquedas en los poemas de “Claroscuro".
Rolando Costa Picazo: Traductor completo de Auden y otros poetas ingleses, crítico, poeta.
En lo que se a caracterizado como la zona muerta de la poesía de éste autor Argentino, ahonda el gran crítico y traductor Argentino Rolando Costa Picazo, definiendo las caracteristicas de esta poesía, que también ha sido catalogada como solitaria en las últimas décadas, comparandola con otras propuestas estéticas, llevadas a cabo en la Argentina.
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