ARGENTINA EN PILOTO AUTOMATICO:
En respuesta a un reciente informe de un funcionario del INTI

POR ALEJANDRO DREWES
Columnista de Universo Portela

La presente nota intenta hacer algunas precisiones en torno al problema actual del paro de los productores agrarios en Argentina, que acaba de suspenderse luego de tres semanas de cara a la espera de futuras decisiones sobre la materia del gobierno Kirchner.

Me refiero a una medida drástica que agrupó a los trabajadores del campo y peones, y a los presidentes de las Federaciones agrarias, en una instancia inédita por su unidad frente a la postura oficial en la historia del país.

Fueron, en efecto, casi en su totalidad pequeños productores y chacareros los que estuvieron cortando rutas durante tres semanas, sin opciones a decidir en qué invertir el capital que no poseen, muchos de ellos arrendatarios y no propietarios de los terrenos que cultivan, como Alfredo de Angelis, y no casualmente, tuvieron en esas circunstancias un apoyo popular masivo en las ciudades del interior y en Buenos Aires, con cacerolazos y protestas de todo tipo. Esa fue la gente que uno pudo ver en la calle y por los medios, en Buenos Aires y en los cortes de rutas: ellos y no los famosos y ubicuos oligarcas y terratenientes o accionistas de fondos de inversión sojera. A esos, seguro que no los van a ver ni pintados en las marchas y manifestaciones a favor de una redistribución de las retenciones, menos aún caminando junto al grupo de Castells y a la Corriente Clasista y Combativa.

Frente a un gobierno que se ha hecho cada vez más impopular y a un Estado ausente de toda ausencia, simbolizado por el viaje a su lugar de descanso de Calafate de Cristina Kirchner en pleno conflicto, cuando debiera haber estado en cambio involucrada como parte en las negociaciones para superar el paro y las pérdidas multimillonarias que acarreaba.

No se dirige un país a control remoto desde un lugar de vacaciones Y si se persiste en ello, los resultados son el desastre que vivimos hoy en Argentina, o sea los números que NO aparecen en un reciente análisis económico hecho por un funcionario del INTI, es decir, entre otros: El escandaloso aumento del 30% de aumento del gasto público en los últimos dos años; el incremento considerable de la deuda externa; las multimillonarias cifras de los famosos “fondos reservados” y la “caja negra” del presupuesto de la SIDE, y todas las multimilonarias cifra de los circuitos de las megacoimas, como el caso Skanska.

Mas otros números que tampoco aparecen en dicho informe, y que no son medibles en gráficos ni tablas, como los miles de muertos en las primeras inundaciones en Santa Fe, de los cuales hace tiempo no se habla y no hay ni siquiera estadísticas. Inundaciones que dicho sea de paso llevaron a la ruina a enorme cantidad de chacareros y tamberos que se vieron obligados en muchos casos a cambiar totalmente su rubro de producción.

Todo este panorama no parece haber impedido hasta ahora que la pareja presidencial siga su fastuoso tren de vida, con traslados en helicóptero ida y vuelta de la presidenta a la casa Rosada que nos cuestan 40.000 dólares diarios y continuos viajes al exterior con alojamiento en hoteles de lujo, que no están contemplados ni en la agenda de presidentes del primer mundo.

Retomado el tema específicamente agrario, vale remarcar una vez más que los famosos “pooles sojeros” y la oligarquía agraria solamente en el mentiroso discurso oficial tuvieron que ver con el paro: porque son los beneficiarios exclusivos del excedente de lo que el Estado ladrón no se lleva de retenciones, que asciende a un 74% de las ganancias en promedio. Del resto deben vivir sobre todo los pequeños productores, que dependen para subsistir - mediante contratos temporarios, arriendo de campos de cultivo y alquiler de maquinarias en muchos casos – de un 10% de latifundistas, sobre cuya rentabilidad usuraria histórica el estado argentino nunca hasta ahora, y menos que ninguno los gobiernos kirchneristas, han intervenido como reguladores.

En cifras, debe recordarse que las ganancias sobre las cuales se aplica semejante porcentaje de retenciones confiscatorias son en todo caso las de los grandes propietarios, terratenientes y oligarcas citados, y no de los empleados, trabajadores y pequeños productores explotados, de los que el 25% solamente tiene contratos temporarios en blanco, y el 50% cobra menos de 900 pesos argentinos (300 dólares) al mes.

Acerca del “boom” de la soja, es importante agregar que, si bien la misma ha ingresado con fuerza en el mercado nacional desde mediados de los años 80, dicho ingreso tiene mucho que ver con los brillantes negocios que ha cerrado la multinacional Monsanto con la Argentina y otros países del llamado Tercer Mundo, gracias a los cuales recibimos soja a precios “rentables” porque buena parte de dicha soja es soja trangénica, cuyo riesgo para la salud humana sigue en fase experimental de estudio, y cuya comercialización a través de distintos productos derivados se facilita enormemente por la “casualidad” de que Argentina no cuenta con normativas nacionales de etiquetado ambiental que obliguen a declarar estos posibles efectos sobre la salud; lo cual sí en cambio ocurre en mercados con alta calidad de exigencia como los de la UE y Usa entre otros. Esto es lo que técnicamente se denomina transferencia de derechos de contaminación. Y valga el detalle de que productos a base de soja han sido empleados ya desde el gobierno de Alfonsín (1983-89) en los Planes Alimentarios de la Provincia de Buenos Aires.

Por otra parte, volviendo a las retenciones, y a lo que el Estado devuelve de las mismas a los productores, el hecho es que en la práctica, el mismo no invierte absolutamente nada en infraestructura, por ejemplo en mejora de rutas y caminos, de la multimillonaria suma que les retiene (incauta) a los productores: los caminos y rutas en general, como cualquiera que haya transitado por este país puede comprobar, están en general en pésimo estado, adjudicados a concesionarias viales cuya única inversión en la mayor parte de los casos ha sido poner “cuatro latas” para instalar cabinas de peaje.

Sobre el tema de la explotación de otro recurso natural como el petróleo, citado incidentalmente a fines comparativos en el citado informe del INTI, dos datos: la privatización de YPF que la dejó en manos del consorcio REPSOL por monedas, fue obra entre otros de Kirchner y Menem, operación vergonzosa que es una excelente muestra de la forma en que se rifan y se tiran al viento los recursos naturales estratégicos en Argentina. igual que se ventea alegremente el gas natural en Río Turbio, Santa Cruz.

Y encima, un grupo “inversor” en el cual Néstor Kirchner tiene un gran paquete accionario está por recomprar el 10% de YPF- Repsol. Resulta pues evidente que la Argentina K DESDE hace algunos años a esta parte…SE HA VUELTO UN GRAN NEGOCIO…para cuatro o cinco.

Y no me extiendo en esta nota acerca de los simpáticos negocios del gobierno nacional con el camarada Chávez para importar petróleo de PEDEVESA, de baja calidad y con alto contenido de azufre, y precios no exactamente regalados; o los negocios un tanto “sucios” desde el punto de vista ambiental, de varias multinacionales mineras en Chubut, Catamarca y otras provincias, por ejemplo con procesos de extracción de oro con CIANURO a CIELO ABIERTO.

Esta y no otra es la realidad agraria y ambiental de la Argentina hoy, en especial desde el año 2003, año de la fraudulenta elección con el 21% de los votos del marido presidencial, mediante una Ley de Lemas pergeñada por el ilustre ex vicepresidente de Carlos Menem, Eduardo Duhalde, pasando del “detalle técnico” de violar varios artículos de la Constitución Nacional.

Dr. Alejandro Drewes

Buenos Aires

 

 

   
         
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