10,9,8,7... CUENTA REGRESIVA EN EL KIRCHNERISMO
FUENTE C.N.A
El gobierno continúa en estado de incertidumbre y no sabe qué hacer para levantar su imagen ante la sociedad. Néstor Kirchner y su carácter irascible pidiendo "venganza" contra Julio Cobos y cómo a través de los incondicionales se busca encaramar a un gobierno hundido luego de la derrota en el Senado
Luego de la derrota en el Senado el jueves pasado, el ex presidente Néstor Kirchner quiso salir a dar una conferencia de prensa para denunciar públicamente al vicepresidente Julio Cobos de "traición", y sólo fue parado cuando uno de sus acólitos le dijo que no haría más que estar hablando y los cacerolazos ya iban a empezar a sentirse en la calle. Esta frase, de los cacerolazos, que tanto teme el patagónico, fue lo único que hizo parar este intento inmediato de reaccionar ante la actitud del ex mandatario mendocino de votar en contra de las retenciones impuestas por el gobierno.
Al igual que su antecesor en el cargo de presidente de la Nación, el bonaerense Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner tiene pasión por las encuestas y trabaja muchos actos de gobierno de acuerdo a lo que quiere la población en un momento determinado. Justamente al no saber entender el mensaje de la población que en su gran ma yoría estaba en contra de las retenciones, se llegó a una derrota humillante para el kirchnerismo, que pone en serio riesgo la estabilidad del gobierno de la presidenta Cristina Fernández.
Tratando de demostrar firmeza en las decisiones, un Kirchner que nunca había sufrido derrotas electorales en su provincia cuando era gobernador y que durante sus cuatro años de presidencia el único revés había sido el caso Misiones y su apoyo irrestricto a la reelección de Rovira; quiso salir enseguida a mostrar sus garras contra los "traidores" que no apoyaron al gobierno, cuando habían entrado a la función pública en las listas del Frente para la Victoria, y para ellos Kirchner prepara distinta clase de actos que no tendrán mucha trascendencia pública, pero que irán minando la credibilidad de los dirigentes que votaron en contra de las retenciones en el Congreso.
La lista de estos dirigentes acusados de "traición" ;, por supuesto que está encabezada por el vicepresidente Julio Cobos, quien para los kirchneristas no supo entender que está bajo un gobierno de neto "índole popular", a quien se lo seguirá llamando “traidor” y “Judas” y será el blanco ideal de todos los ataques y diatribas kirchneristas. Por caso, ya varios funcionarios nacionales que respondían al vicepresidente, y que estaban efectuando tareas en el Ministerio de Planificación, dirigido por el Ultra K, Julio de Vido, fueron echados de sus cargos como represalia por el voto del mendocino en el Senado.
Pero la iniciativa "Venganza K" no se quedará sólo en Cobos, sino que irá detrás de todos los que votaron en contra del proyecto oficial, tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores. Felipe Solá, que ya recibió en forma inmediata los insultos de Carlos Kunkel al momento de anunciar su voto negativo en la Cámara Baja, será uno de ellos, así como los ex gobernadores C arlos Reutemann, Jorge Busti, Juan Carlos Romero y Rubén Marín. En cambio, los que se mantuvieron fieles al estilo K, serán premiados con distinta clase de cargos para sus aliados en el Ejecutivo y en diferentes ramas del Estado nacional.
El carácter irascible de Néstor Kirchner, llevó a que el día jueves durante varias horas se corriera el rumor de la renuncia de la presidenta Cristina Fernández, que era envalentonada por un Kirchner que no sabe aceptar la derrota y que ante la primera caída quería dar un paso al costado y dejar todo, como se dice habitualmente, "en banda". Esta idea fue interrumpida por los más inmediatos colaboradores de la Jefa de Estado, que estaba segura que no había que dar un paso al costado, sino que de ahora en adelante había que sumergirse en la tarea de encaramar a un gobierno que se había hundido por su propia ineficacia para resolver los problemas, y no apelar nunca al diálogo, sino a la confrontación.
La embestida de ahora en adelante se hará también contra los medios de comunicación, que en opinión del patagónico, fueron los principales responsables de que la gente se pusiera del lado del campo, por haber presentado a los ruralistas como gente buena con intereses nacionales, y a ellos como personas que perseguían simples fines recaudacionistas y personales de poder. Por ello ya está pensando en una nueva Ley de Radiodifusión que detenga la concentración de medios, sobre todo del Grupo Clarín, el gran enemigo de los Kirchner en la actualidad, y a través de ella ir minando el poder del grupo dirigido por Héctor Magneto.
Ante la ceguera del gobierno para resolver el conflicto con el campo y haber llegado a una humillante derrota en la Cámara Alta, el kirchnerismo se involucrará en esta especie de "caza de brujas" contra todo aquel peronista que se opuso a sus deseos de conseguir las retenciones móviles y no parar án hasta haberlo conseguido. Eso sí, la figura de Néstor Kirchner permanecerá en un segundo plano, ya uqe saben que ante la opinión pública, si el patagónico aparece dando algún discurso en forma exasperada, más que hacerle un bien, será todo un riesgo de que se vuelvan a producir manifestaciones espontáneas en todo el país en contra del Ejecutivo.
Estas son algunas de las cosas que ponen al kirchnerismo en una cuenta regresiva, y que de acuerdo a cómo la maneje se podrá recuperar o no su relación con la sociedad, perdida luego de la crisis con el campo.
Por eso se ha preparado toda una variada gama de propuestas que tienden a querer que los argentinos vean que se ha entendido el mensaje que se les dio en el Congreso nacional con el rechazo a las retenciones móviles como quería imponer el Ejecutivo, oxigenando al gobierno nacional, con nuevas medidas y propuestas que harán que se deje de ver esto como una continuidad d el gobierno de Néstor Kirchner, sino como un cambio con nuevos aires de gestión.
Hay que ver si el tiempo, las circunstancias políticas, y sobre todo la personalidad del ex presidente dejan que este nuevo estilo de gobierno se haga realidad o si se seguirá con el mismo proceder confrontativo desde hace cinco años. Como siempre, el tiempo será quien tenga la última palabra y quien nos demostrará si el kirchnerismo se ha podido reposicionar ante la sociedad o no.
Fuente CNA |